La vista de ayer se retrasó hasta dos horas debido a una lesión de uno de los cinco acusados: el propietario de los terrenos de la Rambla de la Viuda en Almassora, José Rubert.

Aunque debido a su avanzada edad y su estado, defensa y fiscal creyeron prescindible su presencia, se remitió un forense a su domicilio para evaluar su lesión y la sesión no se inició hasta que no llegó Rubert.