Alrededor de 700 personas se han acercado a lo largo de la última semana a las dependencias de la Comandancia de la Guardia Civil de Castellón para pujar por las 386 armas que han salido a subasta y que se adjudicarán el próximo lunes. Son en su mayoría cazadores, deportistas de tiro olímpico o agentes de los Cuerpo y Fuerzas de Seguridad del Estado, que desean renovar sus armas y que cada año encuentran en esta subasta una oportunidad ideal para conseguirlas a buen precio.

De hecho el valor de salida de las armas oscila ente los 6 y los 250 euros, dependiendo del tipo de arma y su antigüedad.

Uno de los responsables del evento, el cabo Rubén Sánchez, explicó al periódico Mediterráneo que "las armas de fuego proceden de particulares que las han depositado en el departamento de Intervenciones de Armas y Explosivos de la Guardia Civil porque la licencia les ha caducado y no quieren renovarla o bien porque el titular ha fallecido". Otras provienen "de empresas de seguridad que se han dado de baja o de ayuntamientos que han renovado el armamento de los agentes municipales, pero nunca relacionadas con delitos", apuntó.

Escopetas, en su mayoría (268), revólveres (47) pistolas (46) y carabinas (22) son los tres principales tipos de armas que se exhiben estos días en Castellón.

Para participar, cada uno de los interesados "ha presentado su licencia de armas, el DNI, y ha realizado un ingreso en caja del 25% del valor de salida del arma en el que estaban interesados", indicó Sánchez.

Cada puja se ha depositado en un sobre en el que se especifica la cuantía que se pagaría por el arma y el número de lote. El lunes se abrirán los sobres y se descubrirá quien pagará más por un arma. A pesar de todo, el cabo calcula que unas 90 quedarán desiertas e irán a la chatarra.