La Costa Azahar se encuentra a la cabeza del fraude fiscal en concepto de alquileres no declarados a Hacienda. Tal y como denunciaron ayer los técnicos del Ministerio de Economía y Hacienda (Gestha), un 61,69% de las viviendas que se arriendan en la provincia se hace en negro. De este modo, se defraudan la friolera de 13 millones de euros.

Y es que, según Gestha, se estima que en la costa castellonense existen 8.920 apartamentos cuyo alquiler no conoce el fisco. Se trata de una cifra todavía reducida si se compara con el resto de la Comunitat Valenciana. De hecho, en la Costa Blanca, el número de casas con las que se hace un negocio que pasa totalmente desapercibido para la administración asciende a 28.504 y en la costa de Valencia es de 38.973. En cifras, el fraude es de 41,7 y 57 millones respectivamente. A nivel autonómico asciende a 111,8 millones de euros.

PROBLEMA LEGAL La presidenta del Colegio de Agentes de la Propiedad Inmobiliaria (API), Antonia Expósito, aseguró ayer que esta situación "es culpa del propio Gobierno, que ha permitido que haya muchas personas que se dedican a las transacciones inmobiliarias sin necesidad de ser profesionales y, ahora, se encuentra con un problema que no sabe cómo solucionar".

Expósito criticó el Real Decreto del 2000 que liberalizaba el sector "a raíz del que se eliminó la regularización de este trabajo". "En Castellón somos 150 API y, al margen nuestro, hay mucha gente que trabaja, incluso, sin licencias de actividad", remarcó. Además, señaló que "nunca se han preocupado por la situación, ha hecho falta de que les tocaran las arcas".

Según los datos de Gestha, también destaca el elevado fraude en Catañuña y Andalucía.