El presidente de la Generalitat, Francisco Camps, no dudó en afirmar ayer en el Grao de Castellón que la política socialista de los últimos cuatro años "está acabando, de la manera más sectaria que se conoce, con todo lo bueno que el Partido Popular está consiguiendo y cosechando para esta provincia".

Así de contundente se mostró el máximo responsable del Consell durante un almuerzo que reunió, por primera vez, al candidato al Congreso, Juan Costa, con el presidente del PP provincial, Carlos Fabra. A la cita no faltaron los consellers Manuel Cervera, Belén Juste, Vicente Rambla y Alejandro Font de Mora; así como la mayoría de alcaldes de la provincia, incluido el mandatario de la capital, Alberto Fabra, quien abrió la ronda de intervenciones animando a los simpatizantes a "trabajar al máximo en este poco tiempo que tendremos de campaña por la Magdalena".

Camps quiso también hablar del trasvase del Ebro para criticar que "con Zapatero, Castellón no ha recibido ni un hectómetro cúbico del agua prometida". El popular aseguró que Mariano Rajoy será el próximo presidente del Gobierno "porque hay mucha gente que en las últimas elecciones apoyó al PSOE y que ahora nos va a votar a nosotros". En este sentido, añadió que en el PP la fidelidad del simpatizante y del voto "es absoluta, mientras que en el resto de partidos eso no sucede en modo alguno".

Camps reiteró en su intervención que Zapatero "ha logrado desprogramar la comunicación entre Madrid y Castellón".

CRÍTICAS AL PP Por su parte, el diputado autonómico del PSOE Antoni Such manifestó que el presidente del Consell estuvo ayer en Castellón "para intentar limar las graves diferencias que hay entre Fabra y Costa".