El incremento salarial y su equiparación con el que perciben los empleados de las provincias limítrofes --Tarragona y Valencia-- centra el debate sobre el nuevo convenio del sector del transporte, que empezó ayer. La plataforma presentada por UGT y CCOO argumenta que "en Cataluña, el sueldo base es 300 euros mayor que aquí, mientras que, a partir de les Valls, este suma de 80 a 100 euros más al mes". Por su parte, el secretario de la Asociación Empresarial Castellonense de Transportes de Mercancías (ACTM), José Ramón López, considera que "esta es una época complicada, por lo que nuestra idea es mantener la línea del acuerdo anterior".

Un pacto que acumula 31 años de vigor, por lo que desde las organizaciones sindicales reclaman "su renovación total" y adaptación a la nueva normativa. Precisamente al respecto de la legislación que entró en vigor recientemente y que regula los períodos de trabajo y descanso de los camioneros, desde la patronal aseguran que "va a reducir la actual productividad del empleado", un aspecto que dificulta todavía más si cabe el incremento de las mensualidades.

CALIDAD DE VIDA Pero al margen del dinero, los trabajadores aspiran a que el nuevo convenio se caracterice por ser "más social" y les permita ganar calidad de vida. El secretario general de la Federación de Transportes de UGT, Javier Greori, señala que "vamos a pedir que se nos dé al menos un día de asuntos propios". "Ahora, si queremos ir al médico, nos descuentan las horas o nos quitan jornadas de vacaciones", denuncia. Asimismo, subraya que solicitarán "alguna jornada más de descanso".