La industria fabricante de maquinaria cerámica y bienes de equipo puede ampliar su campo de actividad a otros sectores, como el farmacéutico, alimentario, agrícola, plástico, medioambiental, químico y energías renovables. Así se recoge en un estudio elaborado por la patronal Asebec, el Instituto de Tecnología Cerámica (ITC), el Instituto Tecnológico de la Electricidad (ITE) y la consultora Indra, con el apoyo de la Dirección General de Industria de la Conselleria.

El objetivo es que las empresas de maquinaria cerámica amplíen su campo de acción, evitando la dependencia de la industria azulejera.

El director del ITC, Carlos Feliu, reconoció que la apuesta por la diversificación "no va a ser fácil", dado el pequeño tamaño de las firmas, pero ofreció "la plena colaboración" del centro para "estudiar todos los casos de manera personalizada". Asimismo, resaltó la importancia de colaborar con otros centros de investigación, así como con el Instituto Valenciano de la Exportación (Ivex), puesto que se trata de ver oportunidades de negocio también en el ámbito internacional, para aprovechar sinergias y reducir el coste del esfuerzo.

El director general de Industria, Bruno Broseta, avanzó que en "un mes o mes y medio" se definirá con las patronales cerámicas la segunda fase del Plan de Competitividad del Azulejo que impulsará la formación y el fomento de la colaboración en la I+D+i, si bien no descartó que los fondos --30 millones para los 21 sectores valencianos en el 2008--, sirvan también para el Plan de Promoción del Azulejo, como en la anterior etapa.