El vicealcalde de Castellón, Javier Moliner, se comprometió ayer a "recoger las sugerencias" de los 506 vecinos de la calle Cardenal Costa que se han adherido al escrito para reclamar un carril de incorporación al paseo de Morella para los vehículos procedentes de la calle Alcalde Benjamín Fabregat Martí --situada junto al viejo cementerio--. Este hecho, sumado al cambio a sentido único de Cardenal Costa, obliga a los conductores a dar un rodeo de 500 metros por la carretera de Borriol hasta la rotonda próxima a la UJI y regresar en sentido contrario otros 500 metros para acceder al centro de la capital por el paseo de Morella.

Moliner mostró su "voluntad" de trasladar las quejas a los técnicos municipales y del Consell "para facilitar ese giro sin incurrir en ninguna inseguridad vial". Minutos más tarde, en el transcurso de un intenso debate plenario sobre una moción socialista para acelerar la cesión del antiguo edificio de la Audiencia, Moliner acusó veladamente a la impulsora de la recogida de firmas, Natacha Jiménez, de actuar movida solo por su parentesco "familiar" con el concejal del PSPV, Nuño Jiménez --ambos son hermanos--.

El concejal socialista Juli Domingo salió al quite para acusar al equipo de gobierno de "reírse de las 506 firmas y también de los ciudadanos que montaron una charla para hablar sobre el paso del Tvrcas por el parque Ribalta porque solo respetan aquello que echa tufo y huele a PP".

Polémicas políticas al margen, Natacha Jiménez agradeció a los vecinos su colaboración tras presentar las firmas en el registro. "Hemos asumido sin movilizarnos el cambio de sentido de circulación en Cardenal Costa porque es un signo de progreso pese a que el tráfico ha aumentado", afirmó para ofrecerse al alcalde "a analizar juntos soluciones para evitar una pérdida de movilidad y tener que recorrer un kilómetro en balde cada vez que nos desplacemos al centro".