Hasta llegar al acuerdo que permitirá igualar las condiciones salariales y sociales de los trabajadores de la construcción de Castellón con los del resto de la Comunitat, las negociaciones fueron muy complicadas. En este sentido, tanto UGT como CCOO convocaron una huelga general en el ´ladrillo´ y obras públicas para el pasado 14 de diciembre a nivel autonómico. Una protesta que no llegó a producirse debido a que finalmente los sindicatos y la patronal llegaron finalmente a un acuerdo beneficioso para los empleados castellonenses que vieron cumplidas la mayoría de sus reivindicaciones.

Asimismo, los sindicatos también convocaron paros de 24 horas para los días 10 y 11 de enero y 14 y 15 de febrero, con la intención de presionar, ya que estos afectaban a cerca de 200.000 trabajadores de más de 27.000 empresas valencianas.

El acuerdo final llegó el 10 de diciembre, y posibilitó crear un convenio colectivo de la construcción único para toda la Comunitat.