El enlace entre el futuro aeropuerto de Castellón Costa Azahar y la autovía de La Plana (CV-10) estará listo antes de que finalice este año, por lo que podrá utilizarse previamente a la apertura de la infraestructura aeroportuaria, ya que está prevista que empiece a funcionar el 31 de enero del 2009.

Según fuentes de la Conselleria de Infraestructuras, las obras "van a un ritmo muy alto", por lo que aseguran que estarán finalizadas antes de que concluya este año 2008. En este sentido, señalaron que desde que se recibió la Declaración de Impacto Ambiental (DIA) por parte de la Conselleria de Medio Ambiente "los trabajos se intensificaron con el objetivo de que la futura autovía, que unirá el Costa Azahar con la zona de la Pobla Tornesa, esté operativa antes que el propio aeropuerto, un fin que visto el ritmo de las obras seguramente conseguiremos".

RETRASOS INICIALES Con todo, pese al ritmo actual, las obras del citado vial --que será una carretera gratuita de 100 kilómetros por hora de velocidad y alternativa a la autopista-- estuvieron paradas durante bastante tiempo. Y es que, tal y como informó este rotativo en su día, los trabajos permanecieron estancados alrededor de medio año debido a que todavía estaban en la fase de sondeos geotécnicos del subsuelo y los análisis del terreno para construir los pasos superiores que permitirán cambiar de sentido, ya que el vial tendrá dos carriles por cada lado.

Cabe recordar que el anuncio de la publicación de las obras en el Diari Oficial de la Comunitat Valenciana (DOCV) se realizó el 22 de febrero del 2007, ratificando las palabras del presidente de la Diputación de Castellón, Carlos Fabra, quien se comprometió a que este vial de 6,7 kilómetros y con un coste global de 40,4 millones de euros --se suma a los 38,1 iniciales--, fuese una autovía debido a que los trabajos iniciales, cuya primera piedra se colocó el 15 de febrero del 2007, solo preveía una carretera con dos calzadas. Así, la CV-10, también conocida como CV-13 o A-7, conectará el aeropuerto con la N-340 y la AP-7, que canalizan la mayoría de tráfico costero.

AFORO PREVISTO Precisamente, según los estudios realizados desde la Conselleria de Infraestructuras, la intensidad actual de tráfico en esta vía oscila entre los 5.000 y los 3.000 vehículos diarios. Así, una vez finalizada la futura carretera a finales de este año, se prevé un incremento de entre 20.000 y 22.000 vehículos cada día, unas cantidades que tanto el Consell como la Diputación esperan poder asumir con las obras actuales del enlace.