La empresa adjudicataria de las obras de remodelación de los antiguos lavaderos del Grao ha empezado los trabajos valorados en 266.000 euros sin que el Ayuntamiento de Castellón tenga aún claro la ubicación definitiva del futuro Museo del Mar.

El alcalde de la capital, Alberto Fabra, advirtió ayer de que no ha renunciado aún a lograr que el Gobierno ceda la antigua Comandancia de Marina para albergar el citado espacio museístico. "La Asociación Mar i Vent está realizando una labor fantástica para recuperar valiosas piezas marinas en una caseta muy pequeña del puerto prestada por la cofradía", elogió.

El consistorio pretende que el antiguo lavadero albergue de forma provisional una parte de la colección de 600 piezas ligadas a la pesca. Sin embargo, el Gobierno pretende transformar la antigua comandancia de Marina en una comisaría de policía para el distrito marítimo. "Debemos hacer algo porque adecentar los lavaderos no significa que renunciemos a obtener el otro edificio para el museo", aseguró el alcalde castellonense.

El ejecutivo municipal considera que la comisaría podría compartir espacio con el Museo del Mar, dadas las grandes dimensiones del edificio. La Asociación Mar i Vent recogió 6.000 firmas en este sentido.