Los empresarios castellonenses piden "una mayor adecuación de los estudios de Formación Profesional a los requerimientos que las empresas pedirán en el futuro a los estudiantes, sobre todo en el campo de las nuevas tecnologías". Así lo asegura el secretario general de la Confederación de Empresarios de Castellón (CEC), Rafael Montero, que incide en que esta es "una vieja reivindicación". La petición coincide con las declaraciones del lunes del conseller de Educación, Alejandro Font de Mora, que aseguró que el nuevo modelo de FP "pretende la participación de las empresas en el modelo formativo con los nuevos centros".

Para Montero, la enseñanza en los centros de la utilización de nuevas tecnologías, "es clave, porque son herramientas que luego los estudiantes se van a encontrar en sus puestos de trabajo y no las van a saber utilizar". Además de esto, desde la Confederación de Empresarios piden "más formación en idiomas extranjeros, que son una herramienta fundamental hoy en día". "Con estas carencias, no son extraños los malos resultados que tenemos en el informe educativo de la OCDE", afirma.

El representante de los empresarios castellonenses augura que, en el futuro, estas carencias estarán paliadas gracias al nuevo modelo de Formación Profesional recién instaurado. "Los procesos formativos son lentos y requieren de un periodo de maduración, por lo que la solución todavía no está cercana, aunque estamos convencidos que se va por el buen camino", declaró.

EVOLUCIÓN Para el secretario de la CEC, los centros educativos "deben evolucionar en contenidos y ofrecer prácticas de formación dual para que los jóvenes se habitúen al ritmo de las compañías, ya que la economía y sus recursos se mueven muy rápido". Esto implica que, al no recibir aprendizaje específico, "una vez los estudiantes han accedido al empleo para el que se han preparado, deben pasar otro largo periodo de formación para habituarse a su cometido".

Esto ocasiona, según el representante de la patronal, que "haya gente muy formada académicamente que al final está desarrollando un trabajo por debajo de sus posibilidades teóricas, provocado por ese déficit que hay en formación".

Sin embargo, Montero asegura que estas carencias no son exclusivas de los ciclos formativos, ya que "desde la universidad también nos encontramos a veces con gente que necesita una preparación adicional para poder afrontar su empleo una vez terminada la carrera".

El secretario general de la CEC cree, sin embargo, que los cambios introducidos por la declaración de Bolonia, que busca crear un Espacio Europeo de Educación Superior (EEES) común, "empezarán a resolver pronto este problema que sufrimos".