El número de ahogados también ha sido inferior este verano, ya que el año pasado se produjeron cuatro fallecimientos por esta causa en las playas gestionadas por Cruz Roja y en el 2008 han tenido lugar dos, acaecidos en Benicàssim y en Oropesa. Elisabeth Millán atribuye esta tendencia positiva a "la vigilancia experta por parte de los socorristas, que saben que no pueden bajar la guardia en ningún momento".

La vigilancia de playas seguirá activa durante los fines de semana hasta el próximo día 30 en Oropesa, Benicàssim, Alcossebre y Vinaròs. En la playa de Burriana se ampliará este horario hasta el 5 de octubre.