Los jurados populares en Castellón cuestan a la Administración de Justicia una media de 30.000 euros al año. Es la conclusión que se desprende tras valorar la cantidad de vistas con jueces no legos que se celebran anualmente en la provincia --una media de cuatro--, teniendo en cuenta las retribuciones que perciben los nueve miembros que conforman este tribunal, más las dos personas que actúan como suplentes.

Así, cada integrante, según los datos facilitados por el Tribunal Superior de Justicia de la Comunitat Valenciana, percibe 67 euros cada día --que se pagan a los nueve ciudadanos seleccionados y también a los dos que se elijan como suplentes por cada día que asistan hasta que emitan el veredicto--. Esto supone un periodo de cinco días, como normalmente viene sucediendo en la Audiencia de Castellón. Con esta premisa, el coste de las retribuciones diarias se sitúa, al menos, en unos 1.500 euros.

A ello se añaden los desplazamientos para aquellos que no viven en la capital, cuya tarifa se ha estipulado en 0,19 euros por kilómetro para viajes en vehículo propio. Si el desplazamiento se hace en autobús o tren, se abona el precio del billete, presentando el tique. Además, se abonan las comidas, cenas y el alojamiento --aunque estas cantidades no se entregan a los integrantes del tribunal popular en sí, sino que se pagan directamente a los establecimientos--.

Por alojamiento, desayuno incluido, son 65,97 euros por persona; comida, 18,70 euros cada uno, y la misma cantidad por la cena, según la última revisión del Ministerio de Justicia. También están los que optan por regresar a su casa a dormir, cosa que pueden hacer, salvo en la fase de deliberación del veredicto, cuando han de estar aislados. Esto dura como mínimo de un día con, al menos, una noche de alojamiento y una cena para once personas, y dos comidas.

Todo suma unos 7.500 euros de coste por cada juicio con jurado y con una media de cinco días de duración. Una cifra que se incrementa en función de las jornadas que se prolongue la vista en concepto de retribuciones, comidas y de alojamiento.

Cabe recordar que la competencia del tribunal del jurado no engloba todos los delitos, sino los graves, como homicidios.