La ordenanza de convivencia ciudadana de Castellón, que entrará en vigor a mediados de octubre, sancionará a prostitutas y clientes que practiquen sexo en la calle "siempre y cuando altere la tranquilidad y seguridad de los ciudadanos", según reza el artículo 30. El documento fue aprobado en el pleno del pasado jueves con los votos del PP y del Bloc, y la abstención del PSPV.

El documento definitivo --que consta de un total de 45 artículos-- pretende combatir "la producción de molestias incompatibles con el descanso de los vecinos" a causa de la prostitución y contempla sanciones de entre 750 y 3.000 euros para esta y otras infracciones estipuladas como leves, graves o muy graves.

El concejal de Seguridad Pública de Castellón, Joaquín Torres, insiste en que la normativa no pretende recaudar dinero "sino educar a los jóvenes y niños, ya que el dinero recaudado revertirá íntegramente en reponer el mobiliario urbano". La nueva ordenanza municipal ofrece a los infractores la posibilidad de eludir el pago de la sanción mediante trabajos en favor de la comunidad "proporcionados a la gravedad de la infracción".

ALEGACIONES El texto definitivo no tiene en cuenta las alegaciones que presentaron alrededor de 75 vecinos del entorno urbano de la plaza Santa Clara. Todas ellas pedían la prohibición expresa de beber en la calle en la zona de las tascas, un ámbito que excluye el artículo 30. El ejecutivo municipal castellonense rechaza las alegaciones con el argumento de que la ley autonómica que prohibía beber en la calle fue derogada.

El PP, en cambio, sí aceptó parcialmente las aportaciones que trasladó el portavoz del Bloc, Enric Nomdedéu, quien sin embargo entiende que la normativa adolece de un plan de civismo que refuerce la reeducación de los infractores. "De poco servirá la ordenanza si no hay una implicación ciudadana", añade.

En la misma línea se expresa el concejal del PSPV-PSOE, Josep Lluís Grau, que justifica su escepticismo en la "falta de ambición del texto, que tiene un mero carácter sancionador sin pedagogía". En su opinión, "es un gran error escribir listados extensos de acciones prohibidas".

Tras la aprobación definitiva, sólo resta que la nueva ordenanza sea publicada en el DOCV para que entre en vigor.