El presidente de la Generalitat, Francisco Camps, aseguró ayer que es "responsable, coherente y correcto" a la hora de decidir impartir Ciudadanía en inglés en la Comunitat y negó que "ninguna jerarquía" haya influido en el Gobierno autonómico para adoptar una decisión que ha tomado "en aras de su propia competencia". Camps afirmó que quiere que "los valencianos puedan hablar en valenciano en la Comunitat, en castellano en España y en inglés en todo el mundo". Así lo afirmó Camps durante su intervención en la sesión de control de la Cámara, ante la pregunta formulada por el portavoz del grupo parlamentario socialista, Ángel Luna, sobre la utilidad de impartirla en inglés, una orden que el síndic del PSPV le pidió que se "retire" porque aseguró que ha generado "un caos organizativo" y persecuciones de profesores e inspectores, un problema que atribuyó a "las vinculaciones de la conciencia" de Camps, que han provocado una "situación indescriptible".

Luna subrayó que la "jerarquía católica" se opone a esta materia. Luna acusó al Consell de utilizar este tema "para una batalla moral que se tiene que dar en otro sitio".

El presidente de la Generalitat consideró que fue una "arrogancia" la ley "que aprobó el PSOE contra la mitad de los españoles en el Parlamento" en relación con la asignatura, y añadió que "lo único que ha hecho el Gobierno autonómico es, en aras de su propia competencia, decidir usar el inglés" para enseñarla. "Me parece que es responsable, coherente y correcto, teniendo la opción de poner en marcha una asignatura que además habla de derechos y el encaje en España y el mundo, que se imparta en inglés, una lengua que habla el mayor número de personas en todo el mundo", dijo Camps.