En Castellón, la unanimidad es máxima cuando se trata de reivindicar mejoras en la N-232. Todos coinciden en la necesidad de que el vial que nace en Vitoria llegue al Mediterráneo por Vinaròs y no por Tarragona, ya que las repercusiones turísticas, de inversión e incluso sociales serían notables para la provincia. El 7 de julio de este año incluso se llegó a firmar el conocido como Manifiesto de Morella. El alcalde de Vinaròs, Jordi Romeu; el primer edil de Alcañiz, Amor Pascual; y el mandatario de Morella, Joaquim Puig, sellaron este documento solicitando mejoras en la N-232 y que este vial coincida con la A-68, convertida en autovía entre Zaragoza y el litoral.