La Generalitat reconoce que este curso se ha frenado la llegada de alumnado inmigrante en el conjunto de la Comunitat, frente al aumento progresivo que venía produciéndose en años anteriores. Así, fuentes de la Conselleria apuntaron que la evolución creciente se ralentizó en el segundo y tercer trimestre hasta frenarse finalmente la llegada. En todo el curso se incorporaron 1.798 en la Comunitat, la tercera con más escolares de otros países.

La atención a los estudiantes foráneos en la Comunitat supone un coste de 500 millones de euros al año, según fuentes de la Generalitat. Esta cantidad se destina a personal, gastos de funcionamiento de centros, programas especiales de atención y nuevas infraestructuras para su ubicación.