El termómetro volverá a desplomarse el próximo fin de semana siguiendo el tiempo invernal de estos días, con temperaturas que bajarán de los cero grados y que volverán a hacer tiritar a los habitantes de la provincia. De hecho, ayer tuvimos que remontarnos a diciembre del 1996 para encontrar valores más bajos. Y es que, en localidades de la Plana como Almassora o Castellón, llegaron a caer copos de nieve y aguanieve.

Según informó el jefe de Sección de Climatología de la delegación territorial de Meteorología de Valencia, José Ángel Núñez, el mercurio se desplomó un grado aproximadamente en el interior, especialmente en Els Ports, donde el termómetro alcanzó mínimas nocturnas de -6 y -7 grados. Así, según los datos de la Agencia Estatal de Meteorología, en Morella pasaron de -4,5 a -5,5; en Castellfort, de -4,7 a -6; en Vilafranca, de -4,5 a -6; y en Pina descendieron hasta los -7.

Por lo que respecta al litoral, la caída de las temperaturas ha sido mayor que en el interior, llegando a superar todas las predicciones, con valores de hasta -4 grados de Benicàssim. Así, en Vinaròs rozaron valores negativos, mientras que el martes no bajaron de 2,2 grados; y en Castellón se registraron valores de -1,2 frente a los 3,2 del día anterior.

Tal y como explicó Núñez, hay que remontarse a 1996 para localizar un diciembre con temperaturas más bajas en Castellón, pues el 28 de diciembre de ese año el termómetro bajó a 1 grado. Además, nos acercamos a valores propios de enero, cuando se alcanzan mínimas en la capital que apenas superan 0 grados.

En cuanto a las inclemencias meteorológicas, fuentes de la Guardia Civil de Tráfico explicaron, a la hora de cierre de esta información, que fue necesario el uso de cadenas en siete vías de la red secundaria, como en Morella (CV-111), en la CV-105 de Castell de Cabres a Boixar; en Boixar (CV-111), de Casinos a Altura (CV-245); y en Barracas, en Alcudia de Veo y en Eslida, aunque no hubo accidentes.