El Ayuntamiento de Castellón ha aprobado la modificación puntual del Plan General de Ordenación Urbana (PGOU) en los tres sectores que permitirán culminar la pata sur del bulevar ferroviario en los próximos meses.

Este trámite urbanístico era el único punto que faltaba para que la ordenación completa de la avenida Vila-real sea una realidad. El consistorio ya adjudicó la semana pasada a Becsa por 789.854 euros las obras de urbanización del único tramo pendiente en la avenida Vila-real y también del eje norte del bulevar ferroviario en la avenida Barcelona --en este caso a Civicons por 313.136 euros y a Jujosa por 107.666 euros--.

Según explica el vicealcalde de Castellón, Javier Moliner, la modificación de los sectores 01-SUR, 10-UER y 12-UER permitirá desarrollar una nueva bolsa de 582 viviendas unifamiliares y 208 más de tipo residencial abierto con un máximo de seis alturas. Los terrenos de 105.402 metros cuadrados están situados entre las avenidas Vila-real y Enrique Gimeno, junto al camino Ribesalbes.

La previsión municipal es que las obras de adecuación del tramo pendiente de avenida comiencen en las próximas semanas para que a principios del próximo año esté listo el bulevar a cuatro carriles que conectará los distritos norte y sur de la capital.

La modificación del PGOU era un requisito ineludible porque la urbanización de las avenidas Vila-real y Barcelona estaban ligadas al desarrollo de viviendas. El consistorio optó por esta fórmula hace casi una década para obtener la mayoría de los terrenos de forma gratuita y ahorrarse el pago de unos 40 millones de euros en expropiaciones. Un proceso más económico para las arcas pero también sujeto a una tramitación mucho más lenta.

La ampliación del bulevar supondrá el asfaltado de 12.500 metros cuadrados de calzadas, 6.000 de aceras de 5,5 metros de ancho, la plantación de 181 árboles y la instalación de 108 farolas. H