El diputado del grupo socialista en Les Corts y portavoz de Infraestructuras y Transporte, Francesc Signes, quiso ayer “tranquilizar”, a su manera, a la sociedad de Castellón, tras el anuncio del “tijeretazo” de Fomento a las inversiones y ejecución del AVE Valencia-Castellón. En este sentido, afirmó que el AVE “no se para, porque el Corredor Mediterráneo sigue siendo una prioridad para el Ejecutivo central, contrariamente a lo que sucedía en la época de José María Aznar”.

Signes sostuvo que el presidente de la Generalitat, Francisco Camps, también ha realizado “su recorte” en infraestructuras, “por dejación, con ocultismo, sin publicidad y sin alternativas”.

Al respecto, retó a Camps a explicar públicamente “su desplome inversor en infraestructuras”, tal y como hizo recientemente el ministro de Fomento, José Blanco. A su juicio, actualmente en la Comunitat “es el Gobierno de España el que está manteniendo la licitación de obra pública”, frente al “desplome inversor en infraestructuras por parte de la Generalitat”. Según las cifras que maneja Signes, el recorte de Fomento en la Comunitat Valenciana alcanza el 3,1%, mientras que el de la Generalitat es del 35%.

Por ello, propuso un plan de colaboración público-privada para acometer las infraestructuras que dependen del Consell. H