El futuro de Jordi Vinyals ya está escrito y, salvo un nuevo cambio de última hora similar al de la pasada semana, las horas del técnico de Cardedeu en el Castellón están contadas. Anoche, la decisión volvía a estar tomada y el entrenador será destituido hoy, aunque visto lo ocurrido la pasada semana todo puede pasar.

Después de la marcha atrás dada hace una semana, cuando pasó de estar destituido oficiosamente a poco menos que readmitirlo, la derrota en Teruel, la sexta en 10 jornadas, vuelve a condenar a un técnico que perdió la confianza de casi todo el Consejo hace siete días y que ayer incluso ni sus defensores le apoyaron.

Tras consumarse la catástrofe turolense, ni Antonio Blasco, ni José Laparra ni incluso Dani Barroso fueron capaces de apostar por Vinyals. Sobre todo porque este último ya ni hizo una defensa tan encendida sobre la conveniencia de la continuidad del entrenador al que él trajo para liderar la reconquista de la categoría perdida.

las manifestaciones // “Hay que hacer una reflexión profunda. Salgo bastante decepcionado y desilusionado porque esperaba ver otra cosa”, manifestaba el director deportivo. “Hay que tomar medidas, pero no ahora, en caliente. Es un momento muy complicado, después de todo lo que había pasado esta semana”, añadía. “Tengo una decepción muy alta y grande”, reiteraba.

Blasco y Laparra, los dos directivos, trataban de morderse la lengua. Pese a ello, está previsto que hoy se reúna el Consejo o estén en contacto permanente para oficializar la más que posible destitución. Eso sí, si no hay cambio en la hoja de ruta, Vinyals dirigirá esta mañana (10.00 horas) la pertinente sesión pospartido. La duda es si evitarán que realice su último entrenamiento o se reunirán con él tras el mismo.

DOS HORAS DE ESPERA // El caso es que el dilema que tuvo el consejo de administración la pasada semana se reabre de nuevo. ¿Existen alternativas válidas en el mercado, tanto desde el punto de vista deportivo, como del aspecto económico? Juan Carlos Oliva, el elegido, dijo “no”, Lucas Cazorla podría ser una alternativa, pero desde hoy mismo se vuelve a peinar el mercado. Pero, pese a estar sentenciado, los dardos ya no solo apuntan hacia Vinyals.

Laparra, que tanto él como Blasco abandonaron La Pinilla dos horas después del partido por seguridad -decenas de aficionados aguardaba fuera del recinto para increparles- señaló a la plantilla: “La plantilla dice que está con el técnico y que va a darlo todo, pero luego no se da la imagen que queremos”.