Líbranos de la peste y males, Roque, santo y peregrino”. Los gozos en honor a Sant Roc sonaron ayer con fuerza en el Raval, cuyos vecinos salieron a la calle para honrar a su imagen más venerada. Cientos de castellonenses se sumaron a las celebraciones en una alquimia de oración, fe, incienso, pólvora y alegría sin par.

Era la fiesta principal de un enclave urbano que sabe como nadie conservar ancestrales protocolos que se guardan en la memoria. Desde primera hora de la mañana, con reposteros en los balcones, con el colorido innato a las grandes ceremonias y con una inmensa capacidad de convocatoria del clavario de la fiesta, José Rovira, el Raval se fue convirtiendo en un hervidero de gentes llegadas de todos los rincones de la ciudad para expresar su devoción al peregrino San Roque.

Así, con el mediodía sobre el cielo azul castellonero, la imagen de Sant Roc salía del domicilio de Rovira en medio de una expectación inusitada para iniciarse un cortejo que se iba a dirigir a la iglesia parroquial de Nuestra Señora del Carmen de los Padres Carmelitas, donde se celebraría la sagrada eucaristía.

GERMANDAT Y GAIATAS // Un desfile marcado por las representaciones de un buen número de colectivos festeros y congregaciones religiosas del castellón multisecular: Germandat dels Cavallers de la Conquesta, con su Na Violant al frente, Estefanía Bartoll Moya, y dones de companya; Associació de Festes de Carrer: Real Cofradía de la Mare de Déu del Lledó, Muy Ilustre Cofradía de la Purísima Sangre de Jesús, con sus clavarios 2011; Caballeros Templarios, cuyos integrantes custodiaron la escultura de San Roque, acompañados por su sección de bombos y tambores; gaiatas con lazos de unión con Sant Roc, la 8, Portal de l’Om, la 10, El Toll, la 11, Forn del Plà; y la 14, Castalia; Gestora de Gaiates y Junta de Festes, con la reina de las fiestas de la Magdalena, Mónica Sidro Maneus y sus respectivas damas de honor.

La procesión la cerraba el alcalde, Alberto Fabra, con los concejales Juan José Pérez y Marisa Ribes y la Colla de Dolçainers. Ya en el templo carmelita, el prior de Lledó, José Miquel Francés, presidió la función religiosa y sus palabras en la homilía fueron de exaltación de la festa de carrer; “transmitida de padres a hijos” y ensalzó la figura de Sant Roc como paradigma de humildad y sencillez. La parte musical estuvo a cargo de la Coral Veus de Lledó. Tras la misa y la bendición del pan, se organizó de nuevo la procesión de retorno que recorrió toda la calle San Roque para acabar con un porrat popular. H