La noticia de ayer en el Castellón es que no hubo noticia. Veinticuatro horas más de espera, de suspense, de paripé. Antonio Blasco tuvo que desplazarse a Madrid y, en consecuencia, no hubo la tan esperada reunión del consejo de administración del Castellón, aplazada a esta tarde. Por de pronto, Jordi Vinyals se gana un día como entrenador albinegro.

El consejero delegado y vicepresidente primero de la entidad albinegra tuvo que desplazarse hasta la capital del país para asistir a una reunión de la junta directiva de la federación española, en calidad de integrante de una de las múltiples comisiones. Después de estar horas incomunicado, Blasco, que el día anterior había asistido a una nueva debacle albinegra en Teruel (junto a José Laparra, Miguel Sanz y Dani Barroso), comunicó al resto de asistentes a la reunión la imposibilidad de regresar a tiempo, de ahí el nuevo compás de espera instaurado.

La intención del consejo de administración sigue siendo la de destituir a Vinyals. El equipo no reacciona, ha cosechado el doble de derrotas que de victorias y está con los mismos puntos que el que promocionaría... para salvarse, a uno del descenso y a ocho del cuarto puesto. Números más que suficientes como para condenarle. Además, no hay que olvidar la ausencia de feeling con la cúpula directiva, por no hablar del esperpéntico episodio vivido la pasada semana, cuando estuvo destituido por las duras críticas hacia los gestores de la entidad. Ya saben luego lo que pasó: apoyo de la plantilla y la dirección deportiva, mea culpa del entrenador privado y público, readmisión y nuevo match ball salvado... hasta ahora.

las alternativas // La falta de un relevo que ofreciera garantías (al menos las que pedía el club) también actuó como una baza a favor de la continuidad, una jornada más, de Vinyals, junto a la delicada situación económica. El número uno en la lista de preferencias era Juan Carlos Oliva, cuyo último equipo había sido, en la primera vuelta de la pasada campaña, en el Salamanca. Dio calabazas, debido a su alto cachet y a que aún espera hacerse un sitio en un banquillo de 2ª A.

El nombre de Lucas Cazorla, que hizo historia hace dos años con el Poli Ejido (sobre todo en la Copa del Rey, metiéndole en octavos), sigue en la agenda de Barroso, con quien llegó a reunirse en la capital de la Plana este verano, mientras el director deportivo capitaneaba el casting para encontrar un inquilino para el banquillo de Castalia, huérfano entonces tras la marcha de Asier Garitano. En todo caso, no termina de convencer, de ahí el profundo estudio del mercado por parte del club. Rubí, Oscar Fernández... muchos han sido los ofrecimientos, aunque (esperemos) salir de duda, por fin, esta noche...