Un acuerdo de la comisión municipal informativa del Grao en 1992 que fue elevado al pleno del Ayuntamiento de Castellón, solicitó que Sant Pere se convirtiese en el tercer patrón de la ciudad, tras San Cristóbal y San Blas. Una propuesta que fue aprobada por el consistorio, pero que nunca se ha formalizado oficialmente por parte de la corporación municipal castellonense.