Miles de castellonenses adscritos al movimiento ciudadano del 15-M gritaron ayer sus consignas contra el pacto del euro y la corrupción política, y en pro de una Europa para las personas y no para los mercados.

El estruendo de una traca, silbatos, una tumba con un RIP por la democracia y los tambores de batucada marcaron el inicio de la manifestación en la plaza María Agustina, donde un río de 6.000 personas, según la organización; y 3.500, según la Policía Local, dio paso a una protesta ciudadana contra “los fallos del sistema”, mayor incluso que la sindical organizada el pasado 1º de Mayo.

La protesta discurrió en dirección a la avenida Rey don Jaime y luego hacia la plaza de la Puerta del Sol, con una sentada que luego se repitió frente a Borrull, y en la calle Gobernador, con silencios y manos alzadas, de nuevo hacia María Agustina. Los castellonenses del 15-M, llegados de toda la provincia a la capital, sorprendieron con el asalto figurado a las entidades bancarias, precintando con cinta la entrada de oficinas y los cajeros, pegando carteles que decretaban el ‘embargo para el pueblo’ o críticas como ‘el capitalismo es el juego donde siempre perdemos’. Su crítica a los políticos estuvo representada por un integrante caracterizado como el presidente de la Diputación.

La movilización, que finalizó con la lectura de un manifiesto, volvió a captar a personas de todas las edades, y reivindicaciones para todos. Desde demandas de “un precio digno para la naranja”, “el peligro de los ancianos trabajando con 67 años”, “la dictadura encubierta de la banca, con un Estado que le presta al 1% y ella que se lo cobra al 6%”, pasando por la vivienda --“techo, derecho”- o contra el paro con la canción “El parado camina para adelante, el parado camina para atrás. ¿Y el empleo? no lo veo”.