La delegada del Gobierno en la Comunitat Valenciana, Ana Botella, aseguró ayer que la autonomía ha dejado de percibir en dos años 17 millones de euros del Gobierno en concepto de ayudas para la aplicación de la ley de dependencia debido a la “mala gestión” de la Generalitat valenciana.

Botella recordó que las competencias son del Consell y solicitó al nuevo conseller de Bienestar Social, Jorge Cabré, que se ponga “pronto a trabajar en ello” para “ejecutar lo mejor posible” las ayudas y “dar una solución”.

Por tal concepto, la Comunitat ha recibido este año 20,7 millones de euros, “cuando, según el peso de su población potencialmente dependiente, podía haber recibido alrededor de 10,8 millones más”, indicó la delegada.

Botella denunció que esta “pérdida” también se produjo el año pasado, cuando Valencia, Alicante y Castellón recibieron, según indicó, 6,1 millones de euros menos. En su opinión, no es que el Gobierno esté aportando menos dinero, sino que la Comunitat Valenciana está recibiendo menor asignación porque la Conselleria de Bienestar Social está “gestionando peor” los recursos.

Así, mientras el peso poblacional de los ciudadanos potencialmente dependientes de esta autonomía es del 11% sobre el conjunto de España, el resto de indicadores que priman en este fondo no alcanzan esa cifra, según los datos difundidos ayer por la delegada del Gobierno. H