Tras un paréntesis de siete años, el Teatro del Raval de Castellón volvió ayer a subir el telón. El inicio de la campaña de titelles, en la que participarán 2.341 niños de 21 centros docentes, ha sido el primer evento que acoge el remozado edificio. El objetivo del Ayuntamiento es dotar de contenido cultural a este espacio. Así, será escenario, además, de la campaña Castelló a escena, que dará comienzo el 19 de noviembre. También acogerá las proyecciones del ciclo de cine de montaña y eventos culturales benéficos que hasta ahora venían celebrándose en el Teatro Principal. Ello permitirá al consistorio aplicar medidas de ahorro económico, al evitarse tener que arrendar el coso de la plaza de la Paz. La gestión del Raval será externa para, dentro de la política de ahorro y austeridad del Ayuntamiento de Castellón, no incementar costes al consistorio.

Nacido como antiguo cine sindical en la calle Tarongers (hoy Conde Pestagua), cerró sus puertas a finales de los años 70 con la llegada de la democracia, coincidiendo con la extinción de los sindicatos franquistas. Gracias a la iniciativa del entonces presidente de la Diputación, Francisco Solsona, se recuperó la sala para ofrecerla a los grupos castellonenses de teatro. En 1986 se modernizó, volviendo a cerrar sus puertas en el 2004 coincidiendo con la obra del edificio de los sindicatos. Una ocasión que se aprovechó para adaptar las instalaciones a la legislación de espectáculos. La remodelación integral, con más de 1,3 millones de euros de inversión, se ha concretado en cuatro aspectos: el vestíbulo, la caja escénica, espacios auxiliares e instalaciones y sala de espectadores. Además de renovar el saneamiento, la instalación eléctrica e iluminación escénica, con 70.000 watios de luz, se le ha provisto de un sistema telemático para las representaciones. También dispone de un nuevo sistema de megafonía, se ha renovado la carpintería exterior e interior, derribado la tabiquería, que escondía el gallinero, reparado los pilares que sustentan el escenario, y las paredes y se ha hecho un tratamiento acústico en el techo.

En la actualidad, la ciudad cuenta con 15 compañías de teatro amateur y otras tantas profesionales. De este modo, esta treintena de entidades cuentan desde ayer con un nuevo espacio cultural.