Sergio García se coronó por segunda vez en el Castelló Masters. Y lo hizo tras disputar un torneo casi perfecto (solo cuatro bogeys en 72 hoyos). Solo titubeó en los nueve primeros hoyos de la competición. A partir de ahí, el borriolense fue un rodillo, pues nunca perdió la concentración. Ni ayer, cuando comenzó con ocho golpes de ventaja. Arriesgó y acabó con otra espectacular tarjeta de 63 golpes (-8). En el acumulado -27, mejor registro, superando él suyo del 2008 y el de Michael Jonzon en el 2009 (-20). Además, los 257 impactos realizados significan el resultado más bajo en toda la historia del Tour Europeo.

Ha sido la mejor demostración de su recuperación; la culminación a una buena temporada, con dos top-10 en majors; y la mejor forma de decir que vuelve a aspirar a todo. Es más fuerte mentalmente, lo que permite soñar con la consecución de títulos de forma más paulatina. Hacía casi tres años, desde el 9 de noviembre del 2008 en el HSBC Championship, que Sergio no triunfaba.

Sin presión // Con ocho golpes de ventaja, Sergio salió tranquilo. Pero sin relajarse. De este modo, afrontó con comodidad los últimos 18 hoyos. Además, sus compañeros de partido, el tailandés Thongchai Jaidee y el inglés Ross McGowan, se fueron abajo muy pronto. En el hoyo 3, ambos habían hecho ya dos bogeys. Asegurando, tenía suficiente.

Esa era la impresión, pero la amenaza estaba en el partido que había comenzado 10 minutos antes. Este era Gonzalo Fernández Castaño, que a base de birdies y un eagle en el hoyo 4 concluyó con 29 golpes (-7) la primera parte del recorrido. A esas alturas, el Genio de La Coma ya había demostrado que asegurar no va con él y firmó cuatro birdies hasta el hoyo 9.

Lejos de bajar el pistón, fue a más, y con otros cinco birdies y un bogey igualó los 63 golpes del segundo día, quedándose a uno del récord del torneo. Jugando así es favorito para el Andalucía Masters y, cómo no, para la cita final del Tour Europeo en Dubai.