Mil jóvenes de la provincia tienen concedida cada año la renta básica de emancipación, una ayuda de 210 euros para el alquiler de vivienda. En la provincia de Castellón, en los últimos cuatro años, la Generalitat ha dado el visto bueno más de 4.000 subsidios de este tipo. En concreto, los beneficiarios desde el 1 de enero y hasta el 30 de noviembre de este año, han sido 1.106.

El presidente del Consell de la Joventut de Castellón, Javier Ares, explica que esta subvención permite cubrir la mitad del coste del arrendamiento. Sin embargo, denuncia, “tarda mucho en percibirse, con retrasos que acumulan entre seis meses y un año”.

Ares demanda al nuevo presidente, Mariano Rajoy, que no elimine la renta básica de emancipación, como sugirió hace escasos días. El portavoz de la Unión de Consumidores, Juan Carlos Insa, razona que, en crisis, hay que establecer prioridades y ver qué partidas puedes o no atender. No obstante, indica, su eliminación va a perjudicar a quienes tenían esta renta como única posibilidad para independizarse.

Y es que la crisis dificulta aún más que los jóvenes abandonen el nido familiar en Castellón. Ares admite que la edad a la que se emancipan se ha incrementado con la recesión económica.

Uno de los obstáculos es el paro juvenil, que ha aumentado en 40 puntos desde que empezó la crisis. Tanto es así, que el 53% de los jóvenes de 16 a 24 años castellonenses no tiene empleo. A ello se une, explica Ares, los bajos sueldos que perciben, en caso de tener trabajo. “La mayoría ve muy complicado acceder a una vivienda y, cuando lo intenta, encontrar un alojamiento asequible les resulta imposible porque sus salarios son bastante bajos”, según Ares. Y eso a pesar de que los precios de la vivienda han bajado, tanto en venta como en alquiler.

Un estudio de Fotocasa y TSN revela que casi la mitad de quienes tienen entre 18 y 30 años vive en el hogar paterno. La mayoría aspira a una vivienda en propiedad, si bien quienes consiguen establecerse por su cuenta, viven más de alquiler, aunque por solo una décimas de diferencia.

Por ello, muchos requieren de la ayuda de sus padres para independizarse. Ahora “más bien la tendencia que se está viendo es justo la contraria, la reunificación, la de volver a casa de los padres, tanto en jóvenes como no tan jóvenes”, explica Insa. H