Cajas Rurales Unidas ya es una realidad. Ruralcaja y Cajamar celebraron ayer sus asambleas extraordinarias en Valencia y Almería en las que se votó por unanimidad fusionar los dos negocios, creando una nueva entidad que será el mayor grupo cooperativo español, con un volumen de negocio de 65.615 millones de euros hasta septiembre del 2011, activos por un importe de 38.000 millones, un coeficiente de solvencia del 12,3%, 6.360 empleados, 1.474 oficinas, 962.000 socios y 3,3 millones de clientes. Se habla de unas sinergias de 67 millones entre 2012 y 2013.

Sin embargo, el deseo de ambas juntas directivas es más ambicioso, y pasa por ampliar su espectro, sumando nuevas enseñas a su seno. “La entidad resultante no será un fin en sí misma. No nace con la vocación de ser un punto de llegada, sino de partida, para alcanzar una entidad de mayor dimensión y más eficiente”, destacó el director general de Ruralcaja, Juan Antonio Gisbert, que en el nuevo consejo rector de Cajas Rurales Unidas (CRU) será consejero delegado y vocal segundo. La presidencia recae en Juan de la Cruz, hasta la fecha vicepresidente y consejero de Cajamar Caja Rural, y el copresidente será Eduardo Ferrer, actual presidente de Ruralcaja. La sede social de la nueva entidad también estará en Almería --al ser la entidad que mayor capital social aporta a la operación--, mientras que Valencia tendrá una subsede con fines administrativos, aunque en ningún caso duplicará funciones con la matriz principal.

Gisbert, con esta llamada, se refiere no solo a las 22 entidades que ahora están en uno de los dos SIP de los que eran cabecera (la provincia aportaba ocho enseñas) --más adelante se constituirá el SIP global--, sino que apela a las cajas rurales que hoy son independientes y ajenas a la reestructuración sectorial (10 de Castellón). H