La plaza de toros de Castellón es propiedad de las familias Fabregat y Fabra desde el siglo XIX. Es un gran edificio monumental, obra del arquitecto castellonense Manuel Montesinos Arlandis. En aquel mes de enero del año 1987, la plaza de toros estaba en obras para ejecutar un ambicioso proyecto de rehabilitación que impulsó la sociedad propietaria del coso para adecuar este espacio a las nuevas normativas de seguridad en los espectáculos públicos. Mientras, la empresa Magdalena Toros, encabezada por el torero Diego Puerta, preparaba la ya próxima feria taurina de las fiestas de la Magdalena.