La plaza de toros de Castellón se inauguró un 3 de julio de 1887 con una corrida de toros en la que los diestros Frascuelo y Lagartijo lidiaron astados del Duque de Veragua. Este cartel, ante el gran éxito, se repitió al día siguiente dentro de las antaño grandes fiestas que la ciudad celebraba en julio para conmemorar el sitio que sufrió en 1837 por las tropas carlistas del general Ramón Cabrera. En 1987, Castellón celebró el centenario de su plaza con una corrida que no tuvo el éxito previsto pues se celebró en un día laborable, en viernes, pero que ha pasado a la historia por ser el primer festejo televisado en la historia del coso taurino castellonense. La corrida fue organizada por la empresa concesionaria del coso taurino, Magdalena Toros, de la que eran accionistas el torero Diego Puerta y los empresarios castellonenses Vicente Torrent y Vicente Tirado.

El cartel de aquel 8 de mayo de 1987 se conformó con los llamados toreros banderilleros que eran Luis Francisco Esplá, el portugués Víctor Mendes y el valenciano Vicente Ruiz El Soro, que lidiaron astados de Santiago Martín El Viti. Un cartel que, si bien estuvo conformado por toreros valientes y muy voluntariosos, no respondió a las expectativas de los aficionados castellonenses, que esperaban celebrar el centenario de la plaza de la avenida Pérez Galdós con un cartel de postín con los mejores toreros del momento y, además, hacer coincidir la efeméride con la jornada del tres del julio. No pudo ser porque la corrida se incluyó en el abono magdalenero y los empresarios pensaron que el mes de mayo era mejor fecha que en plena canícula, cuando los castellonenses abandonan masivamente la ciudad. El festejo pasó con más pena que gloria y solo se vendió un tercio de las localidades. En el aspecto artístico, la corrida se saldó con solo una oreja cortada por el portugués Mendes en su segundo toro. La tarde, según narra el cronista de la corrida en las páginas de Mediterráneo, el crítico Enrique Aguilar, resultó tediosa y solo destacó el trapío de los toros de El Viti, que salieron al ruedo con un aspecto inmejorable. Pero si por algo pasó a la historia la llamada corrida del centenario fue por la retransmisión del festejo por parte de RTVE. La presencia de las unidades móviles, con sus grandes camiones, fue el mejor espectáculo para los castellonenses, poco acostumbrados a ser noticia a nivel nacional. H