El esfuerzo que tienen que hacer las familias de Castellón para conseguir ahorrar cada vez es mayor teniendo en cuenta la coyuntura económica. Esto ha provocado que el nivel de ahorro se reduzca pese a la tendencia que comenzó en paralelo con la crisis económica. Cuando aparecieron las dificultades (hace más de cuatro años) los hogares decidieron incrementar sus depósitos, una práctica que no se ha podido mantener en el tiempo después de años de incertidumbre. Tanto es así que, según los datos del Banco de España, el nivel de ahorro de las familias descendió un 4,5% en el último trimestre del 2011 (últimos datos disponibles) y en ese periodo los ahorradores de la provincia retiraron de los bancos y cajas de ahorro nada más y nada menos que 438 millones de euros (casi tres veces el presupuesto del Ayuntamiento de Castellón para este año).

Con las estadísticas en la mano, en diciembre del año pasado los depósitos en las entidades bancarias ascendían a 12.624 millones de euros, mientras que septiembre de este mismo año la cantidad era de 13.062. Estos datos evidencian que por primera vez en años se rompe la tendencia alcista y demuestra la ralentización del ahorro de las familias.

Lo de guardar es una reacción lógica en tiempos de vacas flacas. La incertidumbre de no saber qué pasará mañana y la atonía total del mercado laboral ha provocado que sean miles las familias de Castellón que se hayan centrado en administrar los ingresos y reservar más parte de ellos por lo que pueda venir. Esto tiene una contrapartida, que se gasta menos y se cae en lo que se conoce como parón del consumo.

HAY DINERO PERO NO SE GASTA

Atendiendo a estos datos, se puede extraer la conclusión de que, en general, los hogares de Castellón cuentan con dinero (hace tan solo 10 años la cantidad que se guardaba en depósitos era solo de 6.2000 millones de euros) aunque no se da el clima de confianza necesario para gastar o invertir.

Durante el 2011 las familias y empresas de Castellón tenían en los bancos y cajas un total de 12.624 millones de euros. Al cierre de 2008, cuando ya se había confirmado la peor situación económica, el nivel de ahorro era de 12.107 millones de euros, lo que confirma que hasta hace muy pocos peses la tendencia era claramente al alza.

La mitad de lo que ahorran los castellonenses, según los datos del Banco de España, se sitúa en depósitos de plazo fijo, la opción que más se ha incrementado desde la recesión económica. A continuación se sitúan los planes de ahorro y después los de depósitos a la vista, que se pueden retirar en cualquier momento.

¿DÓNDE PONGO EL DINERO?

Quienes tienen dinero en los bancos andan estas últimas semanas algo preocupados. Y eso se nota, y mucho, en la mayoría de las sucursales de Castellón. "Hay un movimiento importante. La gente entra y nos pregunta qué le ofrecemos por traer sus ahorros a nuestra entidad. Hay muchos que no tienen miedo, pero otros que lo que han hecho es repartir su dinero en varios bancos y trabajar con todos ellos. Dicen que así se quedan mucho más tranquilos", explican en una oficina bancaria del centro de la capital,

Jesús Villegas, director de la sucursal de Renta 4 en Castellón, especializada en gestión patrimonial, mercados de capitales y servicios de inversión, asegura que hay que mantener la tranquilidad. "Lo que es necesario es que todos los ahorradores cuenten con el asesoramiento especializado y que cada persona tenga sus ahorros en aquellos vehículos de inversión que más se adapten a su perfil; fondos de inversión en otras divisas, renta fija, renta variable.... no hay una varita mágica para todo el mundo pero si una inversión concreta para cada uno en la que se pueda estar tranquilo y seguro", argumenta.

La clave, según todos los expertos financieros consultados, parece que está en la diversificación y en un correcto asesoramiento. Opciones hay muchas, aunque ahí va un ejemplo: si tuviéramos 10.000 euros, la mayoría de asesores recomienda invertirlos un 50% a plazo fijo con rentabilidad del 2-3%. El resto ( el otro 50%) se podría invertir en bolsa extranjera ( unos 2.000 euros) y en Fondos de Inversión de Renta Variable ( unos 1.500). El dinero que queda, otros 1.500, podría ir a Fondos de Inversión de Renta Fija.