Los trabajadores del Instituto de Tecnología Cerámica (ITC) se unieron al resto de los profesionales de la red de centros tecnológicos de la Comunitat para protestar por la delicada situación financiera por la que atraviesan, ante los retrasos que se les adeudan por el Impiva, dependiente de la Conselleria de Industria.

La protesta consistió en una parada de cinco minutos, convocada por los respectivos comités de empresa, que en conjunto sacó fuera de los laboratorios a un millar de trabajadores. El objetivo era denunciar el impago de “52 millones de euros”, una cantidad que en el caso del ITC de Castellón asciende a más de 3 millones de euros, entre la consolidada del 2010 (por proyectos ya realizados) y la del 2011 (fondos que se solían aportar anticipadamente, para ir trabajando, y que se cuadraban siempre al final del ejercicio, precisamente por estas fechas).

Esta situación también obligó a bajar sueldos y a extinguir 22 puestos, mientras otros 116 entraron en un ERE temporal. A día de hoy, denuncian, no hay ningún calendario de pago por el Consell, si bien en el ITC no se adeudan nóminas todavía. H