La consellera de Educación aseguró ayer que la plantilla de interinos el 1 de septiembre, cuando comience el próximo curso escolar, será “muy similar” a la actual, con el fin de hacer frente a las jubilaciones de docentes --que prevé que oscilen en torno a las 1.500 en toda la Comunitat--, y al crecimiento vegetativo de la población. Catalá, que compareció en la comisión de Educación de Les Corts para explicar las consecuencias del real decreto ley que supone el número de horas lectivas del profesorado, aseguró que “no se va a contratar más interinos de los que hay actualmente, pero sí se va a mantener el número actual”. “Los ajustes no tienen por qué suponer necesariamente despidos, pero sí un ahorro”, incidió, poniendo el acento en que sabe que pide “un esfuerzo extra” a los docentes valencianos.

La titular de Educación aseguró asimismo que la aportación de la Generalitat a los institutos de Educación Secundaria (IES) para gastos de funcionamiento es “suficiente” porque, “de otra manera no se entendería” que a 31 de diciembre del 2011 y teniendo en cuenta el retraso en los ingresos por parte de la Generalitat, estos centros públicos cuentan con un saldo positivo de más de 40 millones, mientras que a 1 de marzo asciende a 71,6 millones, aseguró. Ante la Comisión de Educación garantizó

que premiará a los centros por incrementar el rendimiento escolar de sus alumnos, facilitará que puedan alquilar sus instalaciones para lograr ingresos adicionales y se les permitirá hacer pequeñas obras.

La oposición cuestionó que los centros tengan que utilizar sus ahorros, con los que “muchas veces tienen que subsistir”, para paliar las deudas del Consell, o para obras propias, cuando son “competencia de la Conselleria”. María José Catalá declaró que las medidas “son las imprescindibles en estos momentos”. H