La provincia de Castellón ha vivido, un año más, la noche más mágica del año. De norte a sur, las playas se llenaron de castellonenses dispuestos a quemar en las hogueras todo lo malo de este año e iniciar una nueva etapa más feliz y provechosa.

Unas 40.000 personas se dieron cita en el epicentro de la capital, el Gurugú, para disfrutar de actos como una cena de hermandad, la tradicional verbena y el primer baño de la temporada.

Eso sí, no fue la única ciudad en disfrutar al máximo de esta velada, para la que los ayuntamientos se prepararon con dispositivos especiales de seguridad y limpieza. Y no es para menos, porque la ocasión lo requería, y es que San Juan no fue el único protagonista de la noche, España se enfrentaba a Francia en un encuentro futbolero que nadie se quiso perder. Las pantallas gigantes en Vinaròs y Almassora sirvieron para que los aficionados no perdieran detalle del partido sin renunciar a esta noche mágica.

Otros municipios, como Benicarló, celebraron la festividad con una deliciosa torrà de sardinas, mientras en Alcossebre, una batucada ponía el ritmo a la noche, al igual que en Moncofa o Peñíscola, siempre sin dejar de lado el fútbol. La magia llegó hasta Xilxes, donde la novedad fue un espectáculo de magia para ahuyentar a las fuerzas del mal. Asimismo, los correfocs estuvieron presentes en la práctica totalidad de las playas, como Benicàssim, Orpesa, Burriana o Moncofa.

Por otra parte, la fiesta también llegó hasta localidades de interior, como Morella. El barrio de Sant Joan organizó actividades para niños, además de misa y rosario. La hoguera y una torrà de chorizos y panceta pusieron la guinda a esta inolvidable velada, que finalizó con un animado baile con orquesta. INFORMAN: X. FLORES // E. BELLIDO // M. À. SÁNCHEZ // B. ROIG // M. AGOST. H