El estallido de la burbuja inmobiliaria ha afectado a muchos más sectores que el de la contrucción. Y las notarías no son una excepción. Los datos que maneja el Colegio Notarial de la Comunitat Valenciana revelan que las actuaciones notariales en 2011 han sido justo la mitad que las realizadas en 2006 y el volumen de ingresos se ha reducido todavía más. “No sólo ha disminuido el número de operaciones, sino que aquellas cuyo número se ha visto más reducido son las operaciones inmobiliarias y de financiación, que son las que tienen una relevancia económica mayor”, argumenta José Vicente Malo, tesorero del Colegio Oficial.

En la provincia de Castellón existen 50 notarías, de las que 13 están en la capital. Y lógicamente, la mayoría ha reducido personal. “Se ha producido una reducción de empleo desconocida hasta ahora en este sector y que estimaciones fiables cifran en un 20 %”, añade Malo.

Cara al futuro existe una disposición para asumir nuevas funciones en materia de jurisdicción voluntaria, arbitraje y mediación, tanto para prevenir futuros conflictos que pudieran derivar en la vía judicial, como para contribuir a descongestionar los tribunales. Y un ejemplo son los divorcios. H