El Ayuntamiento de Castellón ha interpuesto ante el TSJCV el recurso contra el auto que invalidó el artículo 26 de la ordenanza municipal de convivencia ciudadana que permitía beber de forma excepcional en las tascas.

Fuentes municipales explicaron ayer que ese recurso ante el propio juez que dio la razón a la Asociación Castelló Sense Soroll permite paralizar la ejecución del mandato judicial que prohíbe beber en la calle en esa emblemática zona de la capital. El recurso se suma al que presentaron días atrás los propios empresarios.

Según las citadas fuentes, el consistorio dispone ahora de plazo hasta el 4 de septiembre para interponer el recurso de casación ante el Tribunal Supremo. Previsiblemente, mientras el TS no resuelva el litigio judicial --un paso que podría demorarse alrededor de dos años-- la suspensión cautelar de la prohibición de beber en la calle se mantendrá y todo volverá a la normalidad. H