La guerra de precios de los bancos para sacarse de encima activos inmobiliarios antes de final de año, como marcaba el primer decreto del Gobierno, ha llevado a tener viviendas a la venta en Castellón con descuentos de hasta el 80%, gangas sin embargo que corresponden mayormente a segunda mano y embargos.

La llegada del verano ha hecho que el ladrillo bancario se apunte más que nunca a las rebajas, dada la urgencia de sanear balances cara al segundo semestre. Y precisamente Castellón es de las provincias con más surtido en vivienda vacacional y buenos precios junto a la costa.

Si bien los casos extremos del -80% son excepcionales, sí es cierto que las rebajas se han generalizado entre un 40 y un 60% o más. A inmuebles medios de 90 m2 se suman otros más pequeños, de 65, tanto en ciudades como en zonas de playa, y hasta adosados, muchos equipados con jardines, piscina y zonas comunitarias.

El presidente del Colegio de Agentes de la Propiedad Inmobiliaria (Coapi) de Castellón, Francisco Nomdedéu, manifestó que en la bolsa que comercializan procedente de financieras, en general, “se ha bajado un 20 ó un 30%, y los casos más altos son descensos temporales, ocasionales, que duran cierto tiempo, no son generalizadas”. Nomdedéu agregó que a veces también se compara la rebaja tomando como partida el precio de tasación. Con todo, vaticinó que los precios seguro “bajarán algo más”, teniendo en cuenta que les irá urgiendo vender para sanear sus balances antes del 2013, y no solo para cumplir con el decreto estatal sino también para las condiciones que conllevará el rescate.

Aunque las estadísticas de precios de portales de venta en internet son muy variopintas, las estadísticas oficiales del Ministerio de Fomento apuntan a un índice en la vivienda libre que ha caído en los últimos cinco años un 20%, llegando ahora en 2012 en Castellón a equiparar en precios a los del 2005.

Los bancos actualmente parten con una ventaja y es que, además de apretar en los precios, dan a su cartera mayor facilidad de financiación, en muchos casos del 100%, y dados los precios, con cuotas muy similares e incluso por debajo de alquileres, que van hasta los 300 euros a 30 años.

Una circunstancia, la de la financiación, que roza la competencia desleal y que han exigido ampliar al resto de pisos en numerosas ocasiones, desde la Asociación Provincial de Empresarios de la Construcción de Castellón (APECC), que preside Fermín Renau, y también los API.

Las inmobiliarias agregan que, además, “se dan casos, aunque no todos, en los que llevamos clientes nuestros que van a financiar un piso de nuestra API y al final el banco les deniega el préstamo y les ofrece uno de los suyos”. Y agregaron desde el sector que, en su defensa, han optado por ir a pedir crédito “a los bancos que tengan mínimos de vivienda para ir con la tranquilidad de que no nos van a quitar al comprador”.