Las obras del TRAM entre la plaza de la Independencia y la avenida del Mar culminarán la peatonalización del centro histórico de Castellón, un proceso gradual que inició en 1988 el exalcalde socialista Daniel Gozalbo con el cierre al tráfico del tramo de la calle Alloza entre Colón y Ruiz Zorrilla. La restricción del paso de vehículos en este último vial, así como en Gasset, Escultor Viciano y la mitad de la avenida Rey Don Jaime elevarán hasta 51 los viales de uso exclusivo por parte de los peatones o bien compartido con el novedoso bus guiado.

Desde el equipo de gobierno de la capital sostienen que la peatonalización y consiguiente embellecimiento de estas nuevas calles potenciará la pervivencia del pequeño comercio del centro histórico, del mismo modo que en su momento se vieron beneficiados los negocios de la calle Enmedio o, más recientemente, de la calle Colón, cuyos propietarios también acogieron la transformación urbana con escepticismo.

Las obras del TRAM culminarán en marzo del 2013 con la transformación del perímetro sur del casco histórico de Castellón. La avenida Rey Don Jaime solo será remodelada en su mitad sur hasta el cruce con la calle Ruiz Zorrilla e incluirá el ensanchamiento de la jardinera central. La calle Ruiz Zorrilla será peatonalizada por completo mientras Gasset mantendrá un carril para que los residentes puedan acceder a sus garajes. Escultor Viciano también estará restringida al paso de residentes mediante pivotes móviles. Por último, la calle Zaragoza pasará a ser semipeatonal para residentes a partir del cruce con Amadeo I para no entorpecer el acceso al amplio párking de la plaza Huerto Sogueros.

Al hilo de las obras la portavoz municipal de EU, Carmen Carreras, ha pedido el informe del estado de las catas arqueológicas “y si se están encontrando restos de especial interés”, así como el informe sobre si se destapará algún tramo de la acequia Mayor.