La recaudación municipal en concepto del Impuesto sobre Construcciones, Instalaciones y Obras (ICIO) representa este año apenas el 2,94% de lo ingresado el ejercicio del 2006, en pleno boom inmobiliario. En cifras absolutas, el Ayuntamiento de Castellón ha recaudado durante los 10 primeros meses 379.741 euros, una cantidad irrisoria frente a los 12.879.581 euros que captó hace seis años, cuando la construcción tiraba de la economía provincial.

El actual parón inmobiliario permite aventurar que la recaudación del ICIO a final de año apenas superará sin mucha holgura los 400.000 euros. El concejal de Economía de Castellón, Juan José Pérez Macián, sitúa este bajón recaudatorio en el origen de los problemas de liquidez de los consistorios. “Con el crecimiento inmobiliario el coste de mantener la ciudad ha aumentado, en cambio los recursos económicos han disminuido ahora mientras tenemos que mantener el gasto para que la ciudad siga funcionando con normalidad”, señala. Al drástico descenso en la recaudación del ICIO --plasmada en la memoria de la alcaldía sobre el presupuesto del 2013-- se suma, según añade Macián, “la caída en las transferencias del Gobierno que sufrimos en la etapa de Zapatero” por la pésima financiación.

Como se aprecia en el cuadro anexo, el pinchazo de la burbuja inmobiliaria fue de tal calibre que, en el año 2009, incluso, el saldo recaudatorio del ICIO fue negativo, según explica el responsable municipal de Economía. “Hay promociones inmobiliarias que abonaron la licencia para empezar las obras en el 2007 y el 2008, pero no llegaron a hacerlo por la crisis económica y se echaron atrás; hubo tal hundimiento que nos tocó devolver el dinero de las licencias, por eso se creó el agujero recaudatorio del 2009”, cuando el consistorio llegó a perder 447.536 euros.

El edil del PP afirma que el plan de ajuste 2012-2022 tiene su origen en ese descuadre económico. “Esos 48 millones de euros en facturas pagadas a proveedores es la consecuencia de mantener la ciudad con mucha menos financiación de la que nos toca”.