El pleno del Ayuntamiento de Castellón aprobó ayer el presupuesto del 2013, cifrado en 163.656.092 euros --un 4,5% más- con los votos del PP y el rechazo de la oposición. A esa cifra se le suman los 5.718.835 euros del Patronato Municipal de Deportes, los 969.230 euros del Patronato Municipal de Turismo y los 1.579.093 euros de la Fundación Municipal de Fiestas.

Serán las cuentas más austeras de las últimas décadas dado que, pese a mantener el gasto social, se reducirá el gasto corriente alrededor de un 20% para hacer frente al pago de la deuda bancaria. El consistorio abonará 22,1 millones de euros, de los cuales 16.060.000 euros irán a amortizar deuda. Otros 13 millones irán para inversiones, la gran mayoría procedente de la Generalitat.

En empleo se consignarán 167.000 euros --casi cuatro veces más que este ejercicio-- para cubrir la parte alícuota del Plan Conjunto por el Empleo de la Comunitat Valenciana que impulsarán el Consell y la Diputación.

El concejal de Economía, Juan José Pérez Macián, calificó las cuentas de “racionales, sensatas y sociales” y aseguró que “las severas medidas de ajuste y la austeridad garantizada en este Ayuntamiento” serán el salvoconducto para “abandonar este escenario dramático de crisis de los últimos años”. Macián afirmó que la crítica de la oposición hacia la priorización del pago a los bancos “es fácilmente demolible porque ese dinero llegó para atender a los ciudadanos y ahora, lógicamente, hay que devolverlo”.

A ese último argumento se dirigieron las críticas de la oposición. La portavoz del PSPV-PSOE, Amparo Marco, acusó al PP de impulsar unas cuentas “que no crean empleo, no nos sacan del agujero en el que nos encontramos y solo generan más presión fiscal a los ciudadanos”. Marco dijo que los ingresos por el IBI subirán un 13% y un 150% la tasa de mesas y sillas en la calle “mientras la corte de Bataller está formada por 18 personas que cuestan 581.000 euros y también dos sacerdotes que cuestan 36.000 euros, justo el importe que podría cubrir el transporte adaptado”, afirmó.

El portavoz del Bloc, Enric Nomdedéu, admitió que el Plan de Ajuste 2012-2022 deja un margen de maniobra mínimo y denunció que se preven ingresos ficticios del Consell para las obras de remodelación del Gaetà Huguet o del viejo edificio de Hacienda. “La inversión real ejecutada no superará el 3% y el pago de la deuda el 13%, pagamos a los bancos la deuda que ustedes generaron para ganar elecciones y ahora lo lógico es que esto les haga perderlas”, dijo. Nomdedéu sí aplaudió el ahorro previsto en alquileres de locales por el traslado de oficinas al Edificio Hucha.

La portavoz de EU, Carmen Carreras, criticó la supresión de los presupuestos participativos y el gasto en “partidas superfluas en ferias, vehículos oficiales, atenciones protocolarias, cenas y viajes” mientras “las políticas del PP no reactivan la economía porque lo más importante para ellos es pagar a los bancos”.

PLANTILLA MUNICIPAL // El pleno aprobó también la plantilla de personal para el 2013, que amortizará 13 plazas de funcionarios que alcanzarán la jubilación y creará una de jefe de protocolo. La sesión también ratificó, con el rechazo de Bloc y EU y la abstención del PSPV, destinar al pago de deuda bancaria los 3.864.000 euros ingresados del Gobierno y del seguro del incendio del almacén de gaiatas.