Ximo Puig radiografió ayer la provincia a través de medio centenar de cargos del PSPV-PSOE que recorrieron durante la mañana cada una de las comarcas para reunirse con colectivos y vecinos a fin de tomar nota de sus preocupaciones y sugerencias.

En una de las visitas que realizaron los socialistas al aeropuerto de Vilanova, denunciaron la presencia de un coche de carreras en las pistas. La parlamentaria María José Salvador calificó la situación de “rocambolesca” y recordó que “mientras esta infraestructura nos ha costado 150 millones de euros y lleva dos años paralizada, un coche de carreras se dedica a circular por la pista”. Por todo ello, exigieron al president, Alberto Fabra, que dé explicaciones.

Algunas fuentes apuntan a que el piloto castellonense Roberto Merhi podría ser quien hubiera estado utilizando el aeropuerto. La firma Mercedes está realizando pruebas de algunos vehículos en Valencia, aunque confirman que Merhi no participa de ellas.

Mientras tanto, fuentes del Gobierno valenciano consultadas por este diario aseguraron que “el Consell no tiene conocimiento alguno de esta situación”.

Tras el periplo por Castellón, los socialistas se citaron en la UJI para preparar un documento de conclusiones con el que elaborar una batería de iniciativas parlamentarias para crear empleo y poner en el mapa provincial al partido para que los castellonenses vuelvan a confiar en ellos. Así lo explicó el propio secretario general del PSPV-PSOE, quien señaló que “hay que escuchar, dialogar y lanzar propuestas”.

En esta jornada parlamentaria, los socialistas abordaron la deuda del Consell a los ayuntamientos, la regeneración de la costa, la situación de los centros cerrados por falta de financiación, las obras prometidas, los robos en el campo, la situación de los pescadores, el futuro de la industria cerámica, la vertebración de las carreteras interior, la posible construcción de una incineradora, los barracones en los centros públicos o los incumplimientos en sanidad, como es el caso del hospital de la Vall d’Uixó.

Puig se desplazó hasta la Casa dels Mundina de Vila-real, donde se celebró una de las treinta reuniones de la jornada, y se citó con los empresarios castellonenses en la capital. Durante su estancia en Vila-real, visitó las instalaciones del Grupo Porcelanosa y algunos de los ejemplos de la política del lujo del PP, como es el caso del Centre de Tecnificació Esportiva “que le costó a la Generalitat 26 millones y aún no se ha puesto en marcha”. El líder socialista también tuvo un encuentro con los periodistas en el parque Ribalta, donde puso como ejemplo “de las malas prácticas del Partido Popular” al TRAM.