El sector eléctrico de la provincia de Castellón rechaza de modo frontal la nueva reforma del sistema eléctrico que ha aprobado el Gobierno central y alerta de las “graves” consecuencias que puede acarrear en materia de empleo la pérdida de rentabilidad. La Asociación Valenciana de Energías Renovables (Avaesen) puso ayer encima de la mesa que los aproximadamente 15.000 puestos de trabajo del sector eléctrico y empresas auxiliares que hay en la provincia de Castellón están en peligro. Cabe resaltar que la cifra total de empleados en el sector asciende a 40.000 personas en el conjunto de la Comunitat.

“Nos tememos lo peor con la nueva ley, solo conocemos los primeros detalles porque la normativa aún no ha sido publicada de modo oficial, por tanto, no la conocemos, aunque lo que ha trascendido del real decreto nos preocupa y mucho”, aseguró el presidente de Avaesen, Marcos Lacruz. Y es que, como quedó patente en la reunión que realizó ayer la asociación con las empresas del sector de las renovables para abordar el nuevo panorama que se presenta, existe gran inquietud. Un nerviosismo que se debe en gran medida a la anunciada eliminación de las primas que el Gobierno otorgaba para apoyar las energías alternativas.

CIFRAS // La supresión de estos incentivos afectará a los 16 parques eólicos y las numerosas plantas fotovoltaicas que existen en la provincia, que aún no saben a qué se van a tener que adaptar. Desde Acciona y Renomar, las dos compañías que se reparten la mayoría de los molinos de viento instalados en el territorio castellonense, evitan pronunciarse, como ya informó Mediterráneo. Avaesen sí lo hace y anuncia que recurrirá la nueva normativa estatal ante la justicia, aunque aún están a la espera de conocer el texto definitivo de la ley.

En estos momentos, el sector de las renovables en la Comunitat tiene paralizadas todas las inversiones, que se cuantifican en unos dos mil millones de euros, cantidad que refleja el potencial del sector en la región.

RENTABILIDAD // El Gobierno va a obligar a las renovables a vender la energía. Seguirá un umbral de rentabilidad igual para todas las plantas de España --sin tener en cuenta su ubicación o condiciones-- y se les aportarán unos ingresos. Por tanto, las fotovoltaicas provinciales, que tienen más horas de sol que otras de España, tendrán igual rentabilidad, pese a generar más energía. H