Sin novedad respecto a la venta del aeropuerto de Castellón. Así lo corroboró ayer José Císcar, vicepresidente del Gobierno valenciano y máximo responsable de Aerocas --promotora pública de la infraestructura--, tras ser preguntado por los periodistas sobre si hay algo nuevo que aportar a las negociaciones que se están llevando a cabo para venderla.

Císcar admitió que “no hay nada que decir sobre esta materia puesto que no ha venido nadie con el dinero por delante par comprarlo, esa es la verdad”.

Esta semana se ha sabido que el informe de la Cuenta de la Generalitat del 2012 refleja que el aeropuerto registró unas pérdidas de 7,5 millones de euros el año pasado, un 10,5% menos que en el anterior, cuando fueron 8,4. En general, la sociedad recortó en gastos de personal y de publicidad, y aumentó el financiero. También se adjudicaron varios contratos, como la torre de control, la seguridad privada, camiones de bomberos, asesoría contable y técnica, y servicios jurídicos para el litigio con Concesiones Aeroportuarias, entre otros. La memoria menciona también la oferta de compra recibida, que no ha ido a más.

LAS OBRAS // La auditoría de cuentas anuales informa a los socios de Aerocas que, a 31 de diciembre del 2012, los costes incurridos en las obras suman 158.419.106,03 euros. Y añaden que, dado que su puesta en marcha depende “de factores y decisiones externas”, la sociedad no dispone de información suficiente para evaluar si, en este contexto, se han devaluado los activos. Agrega que ahora mismo no genera ingresos.

También se contabiliza un crédito de 44,8 millones de euros de “muy dudosa recuperación”, según los auditores. El fondo de maniobra negativo, de 43,5 millones, hace plantear dudas de “la capacidad económica de Aerocas para responder a corto plazo”. H