Ilocalizable. El Ayuntamiento de Castellón no ha hallado el paradero de los responsables de la supuesta oenegé Fundación Solidaria Entre Pueblos --no confundir con la asociación catalana de similar nombre, que sí desempeña una labor social--, salpicada en el llamado caso Blasco, que recibió una subvención municipal de 12.000 euros para la construcción de un hospital en Haití. Un dinero que nunca llegó a su destino sino que acabó en el bolsillo de los miembros de la trama, según el sumario judicial.

Como ya avanzó Mediterráneo, el consistorio aprobó el pasado mes de abril reclamar a la supuesta oenegé la devolución de los 12.000 euros concedidos en diciembre del 2010, bajo la etapa del hoy procesado Rafael Blasco como conseller de Solidaridad, por no haber justificado el destino del dinero. Transcurridos cinco meses, la entidad impulsada por César Augusto Tauroni --en prisión provisional-- no ha dado señales de vida ni ha presentado ningún tipo de documentación que acredite el destino de los fondos. De ahí que ahora el consistorio ha aprobado por segunda vez reclamar los 12.000 euros y otros 1.556,71 euros en concepto de intereses de demora.

Según la investigación, los 3,8 millones de euros que recaudó y entregó la Generalitat a la oenegé no cruzaron el océano Atlántico para construir el recinto previsto en Belle Anse Jacmel sino que se lo apropiaron presuntamente los miembros de la trama. H