Los paranyers de la provincia de Castellón han dicho basta y acusan directamente a los ecologistas de recibir amenazas y coacciones tras poner en marcha los paranys científicos autorizados por la Conselleria de Medio Ambiente. “Acuso a los antipanrany, que son los ecologistas, de llamar a varios aficionados amenazándoles con identidad oculta, romper vallas de fincas y poner tordos muertos en los accesos para acusarnos de haberlos matado”, aseguró ayer el presidente de la Asociación de Paranyers Apaval.

Esta situación, según lamenta Bayarri, ha llevado a dos paranyers de Cervera y Vinaròs a paralizar los estudios científicos por miedo. De ahí que el próximo lunes, Apaval se reúna con el subdelegado del Gobierno en Castellón, David Barelles, para transmitirle la situación por la que atraviesan. “Ahora somos nosotros los que pedimos a las fuerzas de seguridad que los ecologistas nos permitan seguir con los paranys científicos, porque tenemos los permisos necesarios”, explicó Bayarri.

Cabe remarcar que el Gobierno valenciano ha autorizado la instalación de un total de 33 paranys científicos, supervisados por un equipo de técnicos de la Universidad Politécnica de Valencia. El objetivo principal de esta iniciativa es demostrar a través de informes técnicos que el modelo francés del parany sin muerte, que los aficionados luchan para que les sea reconocido, sí sería un sistema selectivo y respetaría todas las exigencias que marca la normativa europea.

Para abordar toda esta problemática, la asociación de paranyers ha convocado una asamblea el próximo 9 de noviembre en el polideportivo de Sant Jordi. H