Los alcaldes de las principales poblaciones de la provincia han acogido con satisfacción, en algunos casos contenida, el proyecto de ley de Presupuestos de la Generalitat 2014. En localidades como Onda el mandatario municipal está muy satisfecho al consignarse partidas para el segundo centro de salud y cumplir con pagos pendientes que se arrastraban de centros educativos.

Otros, como el de Castellón, cuentan con varias partidas en proyectos, pero en equipamientos como la remodelación de las pistas deportivas de Gaetà Huguet, el alcalde, Alfonso Bataller, no se cumple la cantidad acoradad y se presentará una enmienda para rectificar las cuentas.

Sin duda una de las opiniones más generalizadas entre los responsables municipales, del PP, es la conformidad, por los tiempos de ajustes derivados de la crisis económica. Es el caso de Benicarló, Peñíscola o Vinaròs. Pero, al mismo tiempo, los alcaldes tienen la convicción de de que, aunque no figure explícitamente sobre el papel su localidad, en la partida por territorializar de las Consellerias sí va a darse un desembolso económico para sus proyectos, pues así lo ha “prometido” la Generalitat.

Este compás de espera y confianza en que se producirá se detecta, por ejemplo, en las mencionadas localidades del Maestrat o en Almassora, Burriana y la Vall d’Uixó, satisfechas por el compromiso en centros educativos que anunció el presidente de la Generalitat, Alberto Fabra, --aunque no aparece desglosado--.

La parte más crítica también coincide con el distinto signo político del gobierno. Los munícipes del PSOE en Vila-real y Morella insisten en que se les margina a la hora de impulsar obra nueva y pagar deudas, en cada caso. H