En los últimos diez días, Javier Moliner ha mostrado que cuando afirma que ha llegado el tiempo de una nueva política no es papel mojado. Su decisión de apartar a Francisco Martínez de la vicepresidencia primera de la Diputación por el proyecto de la depuradora de Borriol no deja lugar a dudas de cuál es su línea roja contra la corrupción --incluso más rigurosa que la de Alberto Fabra--. Moliner quiere a su lado a políticos eficientes, austeros y ejemplares. En los próximos días, la nueva política ética del PP se volverá a hacer patente con la salida temporal del partido de Martínez por su imputación por las entradas de la Beneficencia.