Los 3.354.689 euros que dejarán de pagarse este año en la amortización del préstamo de 48,8 millones firmado en el 2012 gracias a la ampliación de la carencia en un ejercicio más permitirá al Ayuntamiento de Castellón, a finales de año, pagar las facturas de sus proveedores a 30 días frente a los actuales 99 días. Así lo aseguró ayer el concejal de Economía, Juan José Pérez Macián, tras el pleno extraordinario que aprobó, con los votos del PP y el rechazo de la oposición --PSPV, Compromís y EU-- modificar el citado Plan de Pago a Proveedores.

Como explicó ayer Mediterráneo, los 6.985.709 euros que dejarán de amortizarse entre este año y el 2016 irán íntegramente a pagar facturas pendientes. Además, la fórmula ofrecida por el Ministerio de Hacienda rebaja del 5,5% al 4,23% el tipo de interés que abona el consistorio a la banca por esos 48,8 millones prestados.

En su intervención, Macián atribuyó la vía económica elegida a la “magnífica gestión del alcalde, que ha logrado dejar en estos tres años los números rojos y sanear la economía municipal”. “Las medidas de subir impuestos ni son necesarias ni forman parte de la ruta económica” del ejecutivo local, apostilló Macián. “Cada vez les admiro más cuando suben a la tribuna a dar lecciones de economía mientras los socialistas franceses les han dejado a ustedes pegados al techo y sin pintura en la mano”, añadió.

El concejal del PSPV Javier Peris denunció que Castellón tiene “la segunda presión fiscal más elevada de España en relación a su PIB” mientras, añadió, la deuda es “de 650 euros por vecino”.

El portavoz de Compromís, Enric Nomdedéu, atribuyó el impago de facturas al “falseamiento” de las cuentas en años anteriores mientras Carmen Carreras (EU) denunció que ese ahorro “irá a obras de última hora en año electoral para lavar su imagen”. H